Hace años, cuando estábamos paseando por una laguna natural que hay en La Colonia de Santa Inés (Málaga), en un paraje de gran belleza, observamos que una pequeña araña flotaba, agarrada como podía, a un pequeña ramita de jara.
Como se sabe, jara es el nombre de unos pequeños arbustos de la familia cistáceas con cuyas asumidades se prepara una sustancia aromática llamada ládano.
Recogímos el pequeño arácnido, lo llevamos a nuestra casa y decidimos renombrarle con el nombre de Jara.
Por aquel entonces nos iniciábamos en la gran telareña que supone la Red y, la oportunidad del suceso, nos llevó a elegir para nuestro site el apelativo de La Casa de Jara. Esa es la razón.
La genial y diminuta araña Jara estudió informática, se puso al teclado, aprendió HTML puro y es la que diseña, actualmente, nuestras páginas.
Ella lo controla todo (pulsa). Ella lo ve todo (pulsa). Y le encanta que visiten sus webs (pulsa).
Por eso nuestra web, a veces, resulta tan dispar y sorprendente. Esa, tal vez, pueda ser la causa de que sea una de las webs más premiadas de España.